Erika Martínez / Jolalpan, Pue.

Las altas temperaturas han provocado sequía en la región y ello causa estragos en el ganado vacuno por la falta de alimento y agua, provocando pérdidas económicas a los ganaderos.

De acuerdo con el monitoreo de Sequía de México, todo el territorio de la región Mixteca cuenta con un terreno anormalmente seco y con sequía moderada, lo que afecta los cultivos y al ganado, al no contar con alimento.

Las sequías aumentan en los meses de abril y mayo, donde los veneros se secan, el nivel del agua en los pozos disminuye, lo que complica la situación de los ganaderos en la región, ya que la principal actividad económica es la ganadería.

Ganado muerto y flaco

Durante un recorrido por el municipio de Jolalpan, en el cerro se podía observar ganado muerto, que debido a las temperaturas se estaba secando, situación que se registra con frecuencia en la región durante la sequía.

En estas fechas, el ganado comienza a registrar una pérdida drástica de peso que van entre 30 y 60 kilos, por la falta de alimento y agua, razón por la que no pueden comercializarlo en el mercado.

Los ganaderos señalaron que esta situación afecta su economía porque toda la inversión que realizan se va a la basura y las pérdidas pueden ser cuantiosas, ya que lo invertido no se recupera a corto plazo y en esos meses no tienen ingresos.

Urbano Trujillo Rosales, veterinario de Jolalpan mencionó que lo recomendable es darle entre 8 y 15 kilos de alimento al día por animal, pero con las sequías, encuentran en el monte pura fibra y ya no tiene proteína, no les ayuda en nada más que para mantenerse en pie.

“A partir de febrero, el animal comienza a bajar de peso, debido a la falta de alimento; sin embargo, los meses más difíciles apenas comienzan, que son abril y mayo, y aunado a ello, se suma el problema de la falta de agua, los veneros ya se secaron y comienzan a escasear el agua para los ganados”, precisó.

Señaló que además del problema de la falta de alimento, también se presentan enfermedades, por lo que recomienda vacunar a los animales en el mes de noviembre y prevenir decesos de ganado, que pueden ser pérdidas mayores.

Por su parte, el agrónomo Alberto Jiménez Merino, en su columna semanal publicada en Enlace, señala que no existe la cultura de complementar la alimentación, prevenir y atender enfermedades, proporcionar agua suficiente en este tiempo de sequía por los gastos y el trabajo extra que representa.

Menciona que la ganadería en los cerros es una ganadería de incertidumbre, con pocas posibilidades de vigilancia y manejo y, de acuerdo con habitantes de Acteopan, en el estado de Puebla, cada año se incrementa el número de animales que, en busca de alimento o agua, se han rodado en las barrancas, convirtiéndose en pérdida económica.