Por: Alejandro García Azcué

Izúcar de Matamoros es un municipio con una población alrededor de 82 mil 809 habitantes (47.8% hombres y 52.2% mujeres), en donde los retos para ser gobernado no son menores.

Por muchos años ha existido la creencia (a veces válida), de que quien llega a la presidencia municipal se vuelve rico. Por lo que ha sido un cargo realmente peleado, perseguido y añorado por muchos candidatos. Eso ha generado que los niveles de confianza y credibilidad del cabildo y principalmente, el representante, que recae en el presidente municipal, sea negativo.

Por eso es importante que los gobiernos municipales tengan objetivos claros, con resultados tangibles para la sociedad, logrando hacer más con menos recursos; maneje de forma transparente los recursos, que no son de ellos, sino de todos los habitantes.

Tienen que tener una cultura de rendición de cuentas. Los gobiernos municipales deben tener políticas con inclusión social. Los presidentes no solo deben de administrar los recursos que les llegan, también deben de buscar enlaces y apoyos en otros niveles políticos, para bajar recursos a través de otros mecanismos, y todo esto se vea reflejado en el aumento en los bienes y espacios públicos. Muchas de las veces han llegado recursos federales y programas para la construcción de espacios deportivos, pero estos programas no alcanzan a concretarse porque los municipios no cuentan con el terreno para ser instalados, perdiéndose la oportunidad de tenerlos.

Otro de los pesares para el desarrollo idóneo de un Ayuntamiento son los regidores. En ocasiones, los regidores que conforman el cabildo y que son en parte, personas de la planilla ganadora, otros son de planillas de partidos que compitieron en las elecciones, y que, por ley, les corresponden posiciones en el Ayuntamiento, son personas sin experiencia en la gestión pública, que no tienen una visión de las necesidades de la población, y que solo buscan su bienestar económico y no el de la sociedad. Algunos de esos regidores solo han servido de comparsa al presidente municipal en turno. Otros que se oponen a su administración, tratan de sacar raja política de su distanciamiento y justifican su falta de quehacer, no cumpliendo con sus funciones, pero generando inestabilidad en el Ayuntamiento. Otros usan a las redes sociales como su forma de promoverse personalmente, polarizando a la sociedad.

La falta de gobiernos municipales con estructuras profesionalizadas, reduce la posibilidad de contar con gobiernos municipales sólidos, donde éste otorgue a la ciudadanía una gestión con calidad, eficiente y eficaz. Esta situación genera descontento y conflictos sociales, lo cual podría significar riesgos de ingobernabilidad en los municipios.

Caso Izúcar de Matamoros

La actual presidente electa, tiene muchos problemas heredados por administraciones pasadas. No solo son conflictos de obras básicas, si no también problemas sociales, ecológicos o de costumbres, que no se han erradicado. Por eso es importante trabajar en conjunto con las autoridades auxiliares y que éstas sean el apoyo para la sociedad, y que no solo se conviertan en pedinches (persona que pide de manera excesiva), y estiren la mano para solo exigir apoyos.

Han proliferado tiendas-cantinas, en donde los clientes toman dentro del establecimiento y salen a orinar en mingitorios instalados al borde de la calle. Bares clandestinos en donde no se regula el volumen de su música, ni las horas de cierre.

El ruido que generan los vendedores, como gaseros, tamaleros, eloteros y tortilleros, estos últimos van a gran velocidad tocando el claxon de su moto, con altos decibeles de sonido. Afectando al oído de las personas.

Regular el crecimiento urbano, bajo una planeación organizada. Se han generado gran cantidad de nuevas colonias de manera irregular que exigen servicios de agua potable, luz y alcantarillado.

Evitar que las calles se usen como talleres mecánicos. Con una gran cantidad de carros abandonados en las vialidades, que sirven de refugio a los asaltantes.

Hacer rondines en las escuelas en las entradas y salidas de los estudiantes, para evitar la venta de estupefacientes y asaltos.
Junto con el gobierno estatal, regularizar el emplacamiento de las motocicletas; regular el uso de casco en motociclistas, así como el número de pasajeros.

Generar políticas de empleo; dice AMLO que no hay mejor política social que el empleo.

Estos son solo ejemplos de los retos que tiene el actual Ayuntamiento, y una última oportunidad para MORENA.