Rufina “N” de 81 años fue asesinada por su propio esposo, quien al principio aseguró que su mujer se había caído, sin embargo, terminó por confesar que el crimen lo cometió porque ya lo tenía cansado, así que la apuñalo en varias partes del cuerpo.

Gente que vivía cerca del matrimonio aseguró a las autoridades que desde hace tiempo el señor padecía de alucinaciones y arrebatos de enojo, al parecer a causa de edad, pero a pesar de que se lo dijeron a sus hijos y demás familia nadie tomó cartas en el asunto.

Este crimen ocurrió a las 21:30 horas en el domicilio ubicado en la colonia Reservas de Territorio Campestre, en Reynosa, Tamaulipas.

Cuando los vecinos escucharon ruidos extraños que provenían de la vivienda de las dos personas mayores optaron por llamar a la policía. Cuando las autoridades llegaron vieron a la mujer tirada en el piso, cubierta de sangre y con diversas heridas; ahí mismo sospecharon que está ya no tenía signos vitales.

Al llegar personal de Servicios Periciales de la FGE-Tamaulipas, la zona fue acordonada y el cuerpo de la víctima levantado para llevarlo al Servicio Médico Forense (Semefo).