Hipólito Contreras / Opinión Libre

Hace un año y cuatro meses se suspendieron las clases en todas las escuelas de Puebla y del país debido a la pandemia COVID-16, resultaron afectados millones de alumnos y cientos de miles de maestros, los que tuvieron que trabajar con el sistema a distancia, mismo que se complicó porque no todos los alumnos y maestros tenían las herramientas tecnológicas, ni tampoco la capacitación necesaria.

El sistema de educación a distancia generó la deserción de cientos de miles de alumnos de todos los niveles en el país, lo que ha representado un retroceso de la educación en México.

A casi año y medio del cierre de escuelas el gobierno federal a través de la Secretaría de Educación  Pública  ya habla del retorno a clases presenciales en el próximo mes  de agosto, medida que toma debido a que la curva de la pandemia está en descenso, o va hacia abajo, lo que ha llevado a cambiar  el semáforo epidemiológico,, casi todos los estados del país están en amarillo, lo que permite abrir muchas actividades, aumentar los aforos, y en el caso de la educación regresar paulatinamente a clases.

Nos decía un maestro que el regreso a clases es viable pero que debe ser más que una determinación del gobierno federal, un acuerdo entre padres de familia, maestros y alumnos, acuerdo en el que se analizarán las medidas que se tomarán para proteger a los maestros y alumnos.

Está bien la propuesta, además el maestro agrega que la mayoría de escuelas no están en condiciones, han sufrido robos, destrucción, la maleza ha crecido, las ventanas no tienen vidrios, puertas, equipos, etc., de modo que primero hay que repararlas, limpiarlas, sanitizarlas antes del regreso a clases.

Una organización en repetidas ocasiones ha exigido que antes del regreso a clases deben ser vacunados todos los alumnos y maestros y que no hacerlo representará un riesgo de contagio.

Cierto, hay muchas cosas por hacer antes del regreso a clases, pero se pueden hacer si hay voluntad de los tres niveles de gobierno, padres de familia, maestros y alumnos, si ponen ya manos a la obra todos los alumnos y maestros pueden ser vacunados, el gobierno federal muestra mucha capacidad en el programa de vacunación, todas las escuelas pueden ser reparadas, si todos se suman se puede regresar a clases en agosto, a mediados o finales, sólo es cuestión de voluntad.

Es cierto también que se han dado algunos rebrotes de la pandemia debido a que muchos ciudadanos han bajado la guardia, los que están ya vacunados creen que todo ha vuelto a la normalidad y se cuidan menos, hacen fiestas, se reúnen masivamente, dejan a un lado el cubre bocas, hacen lo que no deben de hacer, por eso se ven más casos de contagios y fallecimientos.

Sin embargo, aun con esos descuidos de la gente, la pandemia ha cedido, los números lo dicen, el pico de la misma ha pasado, hay un descenso en la curva, no es que vaya a desaparecer, pero se observa una tendencia a la baja, lo que se tiene que hacer es llamar a la gente a no bajar la guardia, a seguirse cuidando, de esa manera se abrirán más actividades, entre ellas la educativa.

Vamos a suponer que por ejemplo las clases regresan al Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec, ¿qué se tiene que hacer? Que se convoque a una asamblea entre maestros, directivos y ´padres de familia para discutir el regreso a clases.

En esa reunión se acordará primero la reparación de daños si es que los hay, la limpieza y sanitización de las instalaciones y, sobre todo, las condiciones como regresarán los alumnos y maestros.

Se acordará el retorno escalonado y paulatino, la distribución de los alumnos en los salones de modo que tengan el espacio recomendado, toma de temperatura, uso de gel antibacterial y el cubreboca.

Una vez acordado todo esto y que se realicen los trabajos necesarios, finalmente deberá acordarse la fecha para el retorno a clases presenciales.

El retorno a clases es viable, la pandemia ha cedido, sólo se deben seguir tomando las medidas de protección, volver a clases es ya una petición y deseo de niños y jóvenes después de casi un año y medio de encierro.