Descrita como una prolongada, peligrosa e histórica ola de calor, la gente se ve obligada a acudir a lugares climatizados, luego de que más de 400 personas fallecieron en el área de Vancouver al oeste de Canadá y al menos 80 en partes del noroeste de Estados Unidos

Canadá registró en los cinco últimos días 486 muertes repentinas, tres veces la cifra usual. Así mismo, se han dado temperaturas inusualmente elevadas en el oeste de Estados Unidos, donde según la agencia AP, se cuentan al menos 80 muertos.

En Canadá este miércoles las temperaturas alcanzaron los 49,6°C en el pueblo de Lytton, en la provincia de Columbia Británica, que se mantienen en un rango de temperatura similar por cuarto día consecutivo.

La directora forense de la provincia, Lisa Lapointe, apuntó sobre el clima extremo que, entre los últimos tres y cinco años, solo se habían producido en la provincia tres muertes por causas vinculadas al calor, lo que provoca alerta por las muertes registradas en los últimos días.

Desde el viernes, la policía de la ciudad portuaria de Vancouver ha atendido a más de 130 muertes repentinas. En su mayoría las víctimas eran ancianos o tenían problemas de salud, y el calor fue un factor determinante. Lapointe apuntó que muchos de los fallecidos vivían solos, en casas sin ventilación.

En Estados Unidos la situación es similar: el lunes las temperaturas alcanzaron los 46,1°C en Portland, Oregón, y los 42,2°Cen Seattle, Washington. Según el Servicio Meteorológico Nacional, esto representa los niveles más altos desde que comenzaron los registros en la década de 1940.

En el caso de Oregón, las autoridades vincularon más de 60 muertes al calor extremo, mientras que en el estado de Washington relacionaron 20 por la misma causa.